El pasado viernes cuando salí del tren para coger el coche me encontré el espejo retrovisor colgando porque algún bastardo me la había arrancado de cuajo por pasar muy pegado. Es curioso como funciona el equilibrio del universo.
Para ver de donde salía la humedad que tenemos en el garaje y que se ha pasado al vecino, el constructor ha picado en la cocina rompiendo varios azulejos, y como no era de ahí, ha quitado parte del rodapié de una habitación para ver si era del circuito de calefacción,... y tampoco era eso. Llamaré al seguro de la casa...
Ayer sali de trabajar de la empresa a las 19:15 (por complicaciones con un proyecto y moverse con coche por Madrid), cuando tengo medido que como muy tarde debo salir a las 19:00. Increiblemente, y pese a tener que esperar al metro y al cercanías, llegué a las 19:45 a Chamartín (¡¡¡y eso que el cercanías que cogí llegaba a las 19:47!!!!). Aspecto negativo: la carrera que me tuve que dar.